Ya no está esa visión extática al mediodía
Las hojas demuestran que sólo piensan en el esteticismo
A las mujeres no se les ocurre que sólo sirven a los poetas
El cielo padece de un orgulloso paroxismo
La noche se vende en moneda extranjera
La nada se pasea en su jaula
Las arenas se rebelan contra el mar
En la selva sólo crecen verbenas
Y del ocaso ya no queda ni su faz
Mirando por la ventana hay una fantasía
Una maleza tenue que compone sinfonías
El rojo cántico de una lavadora
El acero inoxidable que se queja de su brillo
La filosofía que ya no quiere pensar con un martillo
Extraña silueta alfombrada
Una pizca de azabache en su cabello
Aristocrático placer sin sentido
Proletario sentido sin placer
Loca ideología que da vida
Silogismos que de tanto hablar de la vida matan
Hechizos teóricos que morirán ayer
Opaco brillo negruzco
Solitaria música soñadora
Entre risas yo deduzco
Que la vida no pregunta por la hora
por M.
No hay comentarios:
Publicar un comentario